El diván se diluye en la web

La psicoterapia virtual es una modalidad que comenzó a instalarse en varios países y que permite que aquellas personas que no se pueden acercar, por distintos motivos, a un consultorio puedan acceder a atención psicológica de calidad y al instante.
El mundo ha evolucionado. Y la aparición de las nuevas tecnologías ha propiciado la apertura de nuevos espacios de interacción y socialización que permitieron modificar hábitos y complementar las necesidades individuales con nuevas soluciones rápidas y eficaces, con sólo apretar algunos botones.

Desde hace unos veinte años, la tecnología se ha puesto al servicio de una nueva forma de acercarse a la psicoterapia de manera virtual. Aunque estamos acostumbrados, consultantes y psicoterapeutas, a las sesiones presenciales, si rastreáramos los orígenes de este abordaje llegaríamos hasta Freud. En efecto, él mismo llegó a utilizar tratamientos por correspondencia.
Esta modalidad de psicoterapia es la solución para quienes, por problemas motores o fobias que les impiden salir de su casa, no pueden acceder a terapias presenciales convencionales. Asimismo, la transgresión de fronteras con ayuda de la tecnología permite que personas alejadas físicamente del consultorio terapéutico puedan tener acceso al tratamiento deseado con el profesional elegido.

También existen personas que prefieren maximizar y utilizar las excelentes posibilidades que ofrece la tecnología actual. Si es posible que personas desconocidas se relacionen, tengan distintos tipos de contacto a través de internet, si es posible emocionarse con algo sucedido a una persona de quien sólo conocemos su nick, ¿cómo no puede ser válida la posibilidad de ayudar terapéuticamente a quien lo solicita?.
La psicoterapia virtual es una opción que no sufre las consecuencias de la falta de contacto personal terapeuta-paciente sólo porque el vínculo se vea mediatizado por una herramienta tecnológica como lo es internet.
Si bien uno de los condimentos más fuertes que tiene la consulta psicológica tradicional es la posibilidad de que el terapeuta entre en contacto con el lenguaje no verbal complementario al discurso del paciente, estos elementos pueden rastrearse si el terapeuta es una persona idónea y preparada.

La información gestual, el lenguaje no verbal que es utilizado en la terapia presencial, es una herramienta muy importante para el terapeuta. Y, sin embargo, en la terapia virtual, o a través de internet, los terapeutas experimentados podemos capturar datos, información muy sutil que viene de la mano de ciertos silencios, de ciertas omisiones, del orden en que se presentan y desarrollan los temas, de lo que se dice, de lo que no se dice, y de cómo se dice.

La Psicoterapia Virtual, o a Distancia, u Online ó Ciberterapia, admite diferentes estilos y modalidades que varían de acuerdo a las preferencias del cliente, que puede optar por mantener sesiones telefónicas, por chat o por Skype. y.

El proceso terapéutico no difiere del normal. Al iniciar el proceso terapéutico, los consultantes manifiestan su motivo de consulta. Llegan porque tienen un padecimiento, hay alguna molestia que quisieran superar.

Si bien en algunos países los profesionales son más reticentes a adaptarse a esta nueva forma de relacionarse con sus pacientes, e incluso no es reconocida como una especialidad, lo cierto es que se ha convertido en una tendencia mundial creciente que ha encontrado aceptación aún en hospitales que brindan asistencia virtual, sobre todo a personas con desórdenes alimenticios.

Lo importante es la co-construcción que consultante y terapeuta realizan durante todo el proceso. Se trata de reescribir, de resignificar las historias que conocemos acerca de nosotros mismos y que son las responsables, muchas veces, de esos motivos de padecimiento.

Nuevos espacios se abren cotidianamente en el espectro virtual que ahora nos ofrece cada vez mejores posibilidades de resolución para los distintos temas vinculados a la salud mental y a la posibilidad de vivir mejor.

Lic. Marcelo Sitnisky